Jueves 22 de Agosto de 2019
Verdades Confirmadas

aviso
A+ A A-

LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÒN

{idkey=2812b0[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13599-la-lucha-contra-la-corrupcion][title=LA+LUCHA+CONTRA+LA+CORRUPCI%C3%92N][desc=]}{cmp_start idkey=2921[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13599-la-lucha-contra-la-corrupcion][title=LA+LUCHA+CONTRA+LA+CORRUPCI%C3%92N][desc=]}

ramirez marta

La lucha contra la pobreza, la defensa del Estado de derecho y la cruzada por la transparencia en el ejercicio de la función pública tienen un enemigo común: la corrupciónLo que en siglos pasados era la peste es hoy en día el abuso del cargo público para el interés particular. La corrupción es la amenaza permanente a la legalidad, al ‘ethos’ del servicio público y a la confianza que debe tener el ciudadano en sus instituciones. La corrupción rompe este lazo porque transforma el Estado en presa de quienes convierten el servicio a la ciudadanía en instrumento de saqueo.Nuestro compromiso es con la legalidad, la transparencia y el respeto, núcleo de buena gobernanza. A esta lucha permanente, sin tregua, hemos convocado a la comunidad internacional, instituciones del orden nacional, departamental y municipal, empresa privada y academia. Juntos le saldremos al paso a una corrupción criminal que transgrede y es capaz de devorar –sin escrúpulos– recursos de los niños, obras de infraestructura, salud, educación, jubilados e impuestos.


Como Gobierno del bicentenario, asumimos el reto de atacar las redes de corrupción y desde la Vicepresidencia implementamos estrategias de la mano de la Secretaría de Transparencia. Ello debe reflejarse en el normal desarrollo de las próximas elecciones regionales, en las que el votante y su conciencia sean los protagonistas de la jornada. Quien vota por los corruptos los está legitimando y es, a la postre, tan responsable como aquellos. Pierde así toda autoridad moral para juzgarlos o señalarlos, pues ya es su cómplice.

Incluimos en el Plan Nacional de Desarrollo el capítulo ‘Alianza contra la corrupción: cero tolerancia con los corruptos’, que plasma la visión a corto, mediano y largo plazo para reducir este fenómeno en Colombia. El 20 de julio radicamos ante el Congreso un proyecto de ley anticorrupción para fortalecer el marco normativo, prevenir, investigar y sancionar eficazmente este delito.

El Observatorio Anticorrupción, de la Secretaría de Transparencia, detectó el incremento de hasta un 200 por ciento en sanciones penales, disciplinarias en un 20 por ciento y fallos de responsabilidad fiscal en un 15 por ciento. Los casos de corrupción van en aumento, pero también los hechos sancionados.

Pusimos en marcha el ‘Plan de vigilancia’ de proyectos en ‘estado crítico’, en ejecución con recursos del Sistema General de Regalías. Creamos la Red Anticorrupción de Jefes de Control Interno, que son ‘nuestros ojos’ y los primeros en detectar irregularidades.

Ya hay logros tangibles: la desarticulación –hace pocos días– de una red que emitía facturas falsas para evadir obligaciones fiscales. Pusimos en conocimiento de la Fiscalía estas irregularidades, y en un trabajo conjunto se logró detener la defraudación. Tan solo una de las organizaciones realizaba operaciones cercanas a los 40.000 millones de pesos anuales. Para visibilizar más casos como este, activamos el ‘Mecanismo de denuncias de alto nivel’, con apoyo de la Ocde, orientado a blindar los proyectos de infraestructura más importantes del país, como el metro de Bogotá. Y, a raíz de que este delito muta todos los días, adoptamos la tecnología y la innovación como nuestro aliado.

Gracias a la implementación y el seguimiento de los pliegos tipo en infraestructura, logramos salvaguardar 2.400 millones de pesos en procesos que no cumplían con los estándares legales.

Lanzamos la Ruta de Transparencia en el sector privado: promover integridad y convertir las empresas de cada sector en agentes del cambio. Iniciaremos el nuevo ‘Plan de acción nacional de gobierno abierto’ y formularemos la nueva ‘Política pública de integridad, transparencia, legalidad y Estado abierto’.

Hoy, en el Día Nacional de la Lucha contra la Corrupción, reiteramos nuestro compromiso: derrotaremos esa criminalidad y no daremos tregua. Recordando a Cicerón: “Servirse de un cargo público para el enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable”.

MARTA LUCÍA RAMÍREZ
Vicepresidenta de la república

 
{cmp_end}{idkey=2812b1[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13599-la-lucha-contra-la-corrupcion][title=LA+LUCHA+CONTRA+LA+CORRUPCI%C3%92N][desc=]}

Visto: 24

PEÑALOSA,IMPOPULAR,INEFICIENTE Y DESCONECTADO

{idkey=6437b0[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13581-penalosa-impopular-ineficiente-y-desconectado][title=PE%C3%91ALOSA%2CIMPOPULAR%2CINEFICIENTE+Y+DESCONECTADO][desc=]}{cmp_start idkey=7551[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13581-penalosa-impopular-ineficiente-y-desconectado][title=PE%C3%91ALOSA%2CIMPOPULAR%2CINEFICIENTE+Y+DESCONECTADO][desc=]}

vargas-lleras

 
 

La catarata de trinos del alcalde mayor esta semana me obliga a recordarle al doctor Peñalosa cómo el 27 de enero de 2016, junto con la ANI, presentamos al IDU todos los proyectos de acceso vial a la ciudad de Bogotá. Todos eran de iniciativa privada y no requerían, como ahora falsamente lo señala el alcalde, ni recursos de Bogotá, ni tampoco la instalación de nuevos peajeEn junio de 2016, la ANI y el IDU firmaron el convenio Autonorte fase 2, con la idea de que pudiera estructurarse y desarrollarse en paralelo con el de la fase 1, responsabilidad de la Nación. La ANI, a diferencia del IDU, sí avanzó y firmó el contrato en enero de 2017, en un evento al que asistió el alcalde, sin ahorrar palabras para exaltar la obra que permitiría contar con 5 carriles en cada sentido de la calle 245 a La Caro y que, esta sí, será inaugurada en diciembre. No es cierto, entonces, lo que ahora afirma con respecto a que esta obra era innecesaria, ni en cuanto a que fue un contrato adicional, pues la obra fue licitada. Y mucho menos en cuanto a que Bogotá tendría que poner recursos o soportar nuevos peajes. Todo falso.


Oculta deliberadamente el alcalde que en el contrato de la Nación quedó previsto que un 40 por ciento del ingreso estaría destinado a financiar el tramo dentro del Distrito, cediendo a la ciudad algo que no le correspondía. A la fecha, hay en depósitos fiduciarios 220.000 millones de pesos recaudados para esta obra, cuya licitación no se ha abierto, les quedó grande. Tras los alarmantes trinos de Peñalosa se esconde, seguramente, su deseo de financiar el fondo de contingencias y la variante a Sopó, solo con recaudo de peajes.

Y cómo no recordarle al alcalde que desde enero de 2016 se le entregó la ALO sur en prefactibilidad, y que se irá sin abrir la licitación, cuando desde el Gobierno tuvimos la precaución de reservar un 25 por ciento del peaje de Chuzacá, el más rentable del país, para ayudar a cofinanciarla.

A juzgar por las obras mencionadas y por las de todos los accesos a la ciudad que quedarán en veremos, y por todo lo prometido en el programa de gobierno, aquí lo que los bogotanos apreciamos es ineficiencia, que naturalmente se traduce en impopularidad. Ninguno de los 9 proyectos por financiarse con los cerca de 2 billones de pesos de la venta del 8 por ciento de la EEB cuenta ni siquiera con estudios finales. De los 11,7 billones presupuestados para el sector movilidad, tan solo se ha comprometido a junio de este año el 28 por ciento, y solo se ha girado un 9 por ciento. ¿Eficiencia? A pesar de que en estos cuatro años se han estructurado más de 100 proyectos de iniciativa privada APP por 13 billones, no ha llegado a ejecutarse ni un solo peso. ¿Eficiencia?

Con el cierre de inscripciones, arrancó en firme el debate para elegir al nuevo alcalde mayor de Bogotá. Los ciudadanos están expectantes y quieren escuchar propuestas serias para solucionar los principales problemas que están agobiando a nuestra capital. Movilidad –donde el tiempo de desplazamiento se ha incrementado en un 60 por ciento– y seguridad para una ciudadanía sitiada y atemorizada serán claves en el debate.

Igualmente, todos queremos conocer la opinión de los aspirantes en asuntos de competitividad, renovación urbana, manejo de las empresas públicas, TransMilenio por la 7.ª, los planes de vivienda popular –donde el Distrito dejó perder 70.000 subsidios que el Gobierno Nacional le otorgó– o el POT, que, inexplicablemente, aún no ha sido expedido.

A pesar del multimillonario gasto en publicidad, más de 6 millones de bogotanos no estamos equivocados, señor alcalde, sobre la marcha de nuestra ciudad ni sobre cómo percibimos su tozuda administración. Es claro que este gobierno no es eficiente, pero sí impopular. Y ser impopular, señor alcalde, no es un elogio ni es sinónimo de ser un mesías iluminado pero incomprendido, sino de estar desconectado tristemente de los ciudadanos.

GERMÁN VARGAS LLERAS

 
 

 

{cmp_end}{idkey=6437b1[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13581-penalosa-impopular-ineficiente-y-desconectado][title=PE%C3%91ALOSA%2CIMPOPULAR%2CINEFICIENTE+Y+DESCONECTADO][desc=]}

Visto: 74

LAS AMENAZAS DE MADURO,NOS FORTALECEN.

{idkey=4563b0[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13559-las-amenazas-de-maduro-nos-fortalecen][title=LAS+AMENAZAS++DE+MADURO%2CNOS+FORTALECEN.][desc=]}{cmp_start idkey=6424[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13559-las-amenazas-de-maduro-nos-fortalecen][title=LAS+AMENAZAS++DE+MADURO%2CNOS+FORTALECEN.][desc=]}

RUEDA MARIA I

Por: María Isabel Rueda

Ojo con el rumbo que puede llegar a tomar lo de Venezuela. De un conflicto interno podría evolucionar a un conflicto internacional de alcance mundial. Eso pasa. Sin ir muy lejos, pasó en Cuba y Vietnam. Tal vez, en Colombia no fuimos tan conscientes de que por las características de Venezuela, los orígenes de su dictadura, sus condiciones de polarización entre derecha e izquierda, éramos candidatos para que nos pasara. Los intereses venezolanos los protegen los rusos, los chinos y los iraníes, mientras que nosotros pertenecemos a la órbita de EE. UU. Y si muta el conflicto interno hacia uno internacional, Colombia quedaría de principal jugador, debido al papel protagónico que hemos asumido en el desconocimiento de la dictadura de Maduro y en la consecución de apoyos y reconocimientos al gobierno de Guaidó. Quien precisamente, en ejercicio de sus funciones presidenciales, envió esta semana al Gobierno colombiano una carta en la que pide aclaración y protección contra las amenazas de las ‘Águilas Negras’ en algunas ciudades contra los inmigrantes venezolanos y contra los colombianos que los contraten. O sea, a falta de un enfrentamiento, ya tenemos dos: uno por los miles de venezolanos que entran a diario por la frontera, y otro por la imposibilidad de garantizarles seguridad. Si esto pasa de ser conflicto interno a internacional, ¿cuál va a ser la posición de Colombia? Normalmente, la movida más importante sería acudir ante el Consejo de Seguridad de la ONU, si en un momento dado se llega a decir que este conflicto pone en peligro la paz internacional, uno de los parámetros que señala la Carta de la ONU para que el Consejo de Seguridad pueda actuar. Pero, por ahora, eso parece inviable. China y Rusia, los dos aliados de Venezuela, son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y tienen poder de veto. No creo que alberguen, siquiera, la intención de pensar en el envío a Venezuela de una especie de fuerza multinacional con el fin de evitar la agravación del conflicto. Tienen muchos y muy graves problemas en otros lugares del planeta. Pero crecen a diario las pistas de hacia dónde se puede dirigir esto. En Venezuela hay simbiosis de nuestro conflicto. El régimen está utilizando al Eln y a las disidencias de las Farc de dos maneras: como presión contra Colombia y como unidades paramilitares internas para reprimir venezolanos. Ayer recibimos 60 helicópteros de EE. UU. El gobierno Trump, mientras tanto, anuncia su retiro del tratado de desarme nuclear con Rusia, lo que deja a estos dos países, de nuevo, en posición de sacarse los dientes, y un lugar como este es bastante propicio si Venezuela, como todo indica, se convierte en el enclave armado de un nuevo mapa geopolítico para la penetración de Rusia en el Caribe. Recientemente ha habido varias escaramuzas aéreas en espacio aéreo venezolano, entre aviones gringos y rusos, por fortuna sin consecuencias. Nada de lo anterior pretende ser alarmista. Solo preguntarle al Gobierno si nos estamos preparando para que nos coja pensados una eventualidad así. Con los países del Grupo de Lima salimos adelante, cual Egan Bernal, pero poco a poco se nos ha ido colgando el pelotón. Ninguno es partidario de una confrontación armada; pero, además, Perú, Ecuador, Brasil y Chile han endurecido sus exigencias de pasaporte y visa a los inmigrantes; los venezolanos que migran hacia allá se quedarán varados en Colombia. Según Migración Colombia, hay por bajito 1’408.055 venezolanos en nuestro territorio; 742.390 son regulares, mientras que 665.665, irregulares. Y esta es la situación, antes de que el presidente Trump haga realidad su amenaza de bloquear a Venezuela, que no solo presionaría al alza el número de refugiados en Colombia, sino que, como sucedió con Cuba, Venezuela quedaría irremediablemente condenada a caer en los brazos rusos para sobrevivir. Ese bloqueo inevitablemente nos llevaría a pensar en cerrar la frontera, lo cual es absolutamente inviable con 2.219 kilómetros que nos separan de Venezuela. Es cierto que Colombia no podía ser neutral ante el despelote venezolano. Pero, ya asumido el liderazgo, nos estamos quedando muy solos frente a una causa justa. No creo que podamos devolvernos ya de ser punta de lanza a un discreto repliegue. Pero si llega a abrirse del todo la puerta de este conflicto a actores externos, ni repetir el mejor concierto en la frontera nos librará de las consecuencias de ser actores principales en ese nuevo y peligroso conflicto internacional. Entre tanto... La Corte Suprema de Justicia no suelta a su presa. Perdón, a su preso. MARÍA ISABEL RUEDA

{cmp_end}{idkey=4563b1[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13559-las-amenazas-de-maduro-nos-fortalecen][title=LAS+AMENAZAS++DE+MADURO%2CNOS+FORTALECEN.][desc=]}

Visto: 135

EN BUSCA DE LA GOBERNABILIDAD DE DUQUE.

{idkey=3768b0[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13572-en-busca-de-la-gobernabilidad-de-duque][title=EN+BUSCA+DE+LA+GOBERNABILIDAD+DE+DUQUE.][desc=]}{cmp_start idkey=4603[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13572-en-busca-de-la-gobernabilidad-de-duque][title=EN+BUSCA+DE+LA+GOBERNABILIDAD+DE+DUQUE.][desc=]}

Periodicoelcolombiano

El Colombiano (Editorial)

En su primer año el presidente Duque se la jugó rompiendo el que había sido el mayor soporte de la gobernabilidad de sus antecesores: la compra de congresistas. Costará fijar las nuevas bases.

No hay candidato presidencial de nuestra historia contemporánea que no prometa en campaña eliminar los viciados mecanismos que han garantizado el entendimiento político entre la rama Ejecutiva y la Legislativa: el intercambio de apoyos por puestos, contratos y presupuesto. Y no había habido, hasta ahora, un presidente en ejercicio que cumpliera tal promesa. Todos, al final, cedían, desbordados por la amenaza de parálisis a sus proyectos bandera.

El presidente Iván Duque, en este primer año de Gobierno ha mantenido, dentro de lo posible, su decisión de no contaminar la relación entre las ramas del poder público con beneficios directos o indirectos. Con ello ha roto el más enquistado mecanismo de aseguramiento de la gobernabilidad que habían edificado anteriores presidentes con los respectivos Congresos. El costo ha sido muy alto, máxime cuando en la propia opinión pública no ha encontrado ni apoyo ni reconocimiento, en evidente paradoja cuando esa misma opinión dice sentirse indignada por la corrupción oficial.

En el Congreso se ha topado el presidente con toda clase de dificultades, viéndose ante el contrasentido de que se le ataque por querer ser consecuente y ejecutar el plan de Gobierno que ofreció en su campaña y que fue convalidado por las mayorías de electores en las urnas.

Ha habido un fuerte e influyente bloque que ha pretendido que el presidente Duque y su Gobierno apliquen planes que no son los suyos. Y desde el Legislativo y desde las altas cortes han impuesto decisiones que apuntan a maniatar al Ejecutivo para que no pueda dar alcance efectivo a sus iniciativas.

Tampoco ha tenido el Gobierno acierto en mostrar metas que logren la adhesión y el entusiasmo de las mayorías nacionales. Hay momentos en los que se echa de menos una más resuelta forma de mostrar el liderazgo de una Administración que tiene las condiciones para poner a Colombia a tono con estos tiempos. Es cierto que al presidente se le quiere hacer depositario de odios ajenos y que en su cabeza quieren cobrarse cuentas políticas que se tienen con otros líderes, y que su propio partido a veces rema para otro lado. Caricaturizarlo ha sido una herramienta permanente de sus opositores, aunque por fortuna el presidente no ha entrado en riñas menores que, esas sí, le restarían autoridad.

En política exterior, también se ha encontrado con unas posturas de desconcertante miopía, que cuestionan sus viajes, como si esa no fuera una de las herramientas más provechosas de las que todavía puede echar mano un Jefe de Estado. Ha mostrado valor al retirar a Colombia de la patética Unasur, brazo de regímenes corruptos tan dañinos a los intereses de Colombia.

Y, por supuesto, carga con la indeseable herencia de una política exterior que, por décadas, ha estado condicionada por el narcotráfico. Quien se suponía era el mayor aliado le atiza con descalificaciones y exigencias unilaterales, sin mención alguna a la gran responsabilidad propia por el consumo y por la impunidad de sus propios narcos.

No ha sido menor tampoco el reto de presentarse ante una comunidad internacional donde su imagen se ha vendido como hostil a los acuerdos de paz. Duro ha sido convencer a gobernantes extranjeros de que había ajustes imprescindibles e inaplazables, que no significaban deshacer lo ya convenido.

Como duro ha sido gestionar, en soledad y con poca atención internacional, la más grande avalancha migratoria de la que se tenga registro en décadas en Latinoamérica, expulsada por una dictadura que ampara a criminales -narcos y guerrilleros- que encontraron allí santuario para sus planes contra el país.

https://www.elcolombiano.com, Bogotá, 06 de agosto de 2019.

El Colombiano (Editorial)

En su primer año el presidente Duque se la jugó rompiendo el que había sido el mayor soporte de la gobernabilidad de sus antecesores: la compra de congresistas. Costará fijar las nuevas bases.

No hay candidato presidencial de nuestra historia contemporánea que no prometa en campaña eliminar los viciados mecanismos que han garantizado el entendimiento político entre la rama Ejecutiva y la Legislativa: el intercambio de apoyos por puestos, contratos y presupuesto. Y no había habido, hasta ahora, un presidente en ejercicio que cumpliera tal promesa. Todos, al final, cedían, desbordados por la amenaza de parálisis a sus proyectos bandera.

El presidente Iván Duque, en este primer año de Gobierno ha mantenido, dentro de lo posible, su decisión de no contaminar la relación entre las ramas del poder público con beneficios directos o indirectos. Con ello ha roto el más enquistado mecanismo de aseguramiento de la gobernabilidad que habían edificado anteriores presidentes con los respectivos Congresos. El costo ha sido muy alto, máxime cuando en la propia opinión pública no ha encontrado ni apoyo ni reconocimiento, en evidente paradoja cuando esa misma opinión dice sentirse indignada por la corrupción oficial.

En el Congreso se ha topado el presidente con toda clase de dificultades, viéndose ante el contrasentido de que se le ataque por querer ser consecuente y ejecutar el plan de Gobierno que ofreció en su campaña y que fue convalidado por las mayorías de electores en las urnas.

Ha habido un fuerte e influyente bloque que ha pretendido que el presidente Duque y su Gobierno apliquen planes que no son los suyos. Y desde el Legislativo y desde las altas cortes han impuesto decisiones que apuntan a maniatar al Ejecutivo para que no pueda dar alcance efectivo a sus iniciativas.

Tampoco ha tenido el Gobierno acierto en mostrar metas que logren la adhesión y el entusiasmo de las mayorías nacionales. Hay momentos en los que se echa de menos una más resuelta forma de mostrar el liderazgo de una Administración que tiene las condiciones para poner a Colombia a tono con estos tiempos. Es cierto que al presidente se le quiere hacer depositario de odios ajenos y que en su cabeza quieren cobrarse cuentas políticas que se tienen con otros líderes, y que su propio partido a veces rema para otro lado. Caricaturizarlo ha sido una herramienta permanente de sus opositores, aunque por fortuna el presidente no ha entrado en riñas menores que, esas sí, le restarían autoridad.

En política exterior, también se ha encontrado con unas posturas de desconcertante miopía, que cuestionan sus viajes, como si esa no fuera una de las herramientas más provechosas de las que todavía puede echar mano un Jefe de Estado. Ha mostrado valor al retirar a Colombia de la patética Unasur, brazo de regímenes corruptos tan dañinos a los intereses de Colombia.

Y, por supuesto, carga con la indeseable herencia de una política exterior que, por décadas, ha estado condicionada por el narcotráfico. Quien se suponía era el mayor aliado le atiza con descalificaciones y exigencias unilaterales, sin mención alguna a la gran responsabilidad propia por el consumo y por la impunidad de sus propios narcos.

No ha sido menor tampoco el reto de presentarse ante una comunidad internacional donde su imagen se ha vendido como hostil a los acuerdos de paz. Duro ha sido convencer a gobernantes extranjeros de que había ajustes imprescindibles e inaplazables, que no significaban deshacer lo ya convenido.

Como duro ha sido gestionar, en soledad y con poca atención internacional, la más grande avalancha migratoria de la que se tenga registro en décadas en Latinoamérica, expulsada por una dictadura que ampara a criminales -narcos y guerrilleros- que encontraron allí santuario para sus planes contra el país.

https://www.elcolombiano.com, Bogotá, 06 de agosto de 2019.

El Colombiano (Editorial)

En su primer año el presidente Duque se la jugó rompiendo el que había sido el mayor soporte de la gobernabilidad de sus antecesores: la compra de congresistas. Costará fijar las nuevas bases.

No hay candidato presidencial de nuestra historia contemporánea que no prometa en campaña eliminar los viciados mecanismos que han garantizado el entendimiento político entre la rama Ejecutiva y la Legislativa: el intercambio de apoyos por puestos, contratos y presupuesto. Y no había habido, hasta ahora, un presidente en ejercicio que cumpliera tal promesa. Todos, al final, cedían, desbordados por la amenaza de parálisis a sus proyectos bandera.

El presidente Iván Duque, en este primer año de Gobierno ha mantenido, dentro de lo posible, su decisión de no contaminar la relación entre las ramas del poder público con beneficios directos o indirectos. Con ello ha roto el más enquistado mecanismo de aseguramiento de la gobernabilidad que habían edificado anteriores presidentes con los respectivos Congresos. El costo ha sido muy alto, máxime cuando en la propia opinión pública no ha encontrado ni apoyo ni reconocimiento, en evidente paradoja cuando esa misma opinión dice sentirse indignada por la corrupción oficial.

En el Congreso se ha topado el presidente con toda clase de dificultades, viéndose ante el contrasentido de que se le ataque por querer ser consecuente y ejecutar el plan de Gobierno que ofreció en su campaña y que fue convalidado por las mayorías de electores en las urnas.

Ha habido un fuerte e influyente bloque que ha pretendido que el presidente Duque y su Gobierno apliquen planes que no son los suyos. Y desde el Legislativo y desde las altas cortes han impuesto decisiones que apuntan a maniatar al Ejecutivo para que no pueda dar alcance efectivo a sus iniciativas.

Tampoco ha tenido el Gobierno acierto en mostrar metas que logren la adhesión y el entusiasmo de las mayorías nacionales. Hay momentos en los que se echa de menos una más resuelta forma de mostrar el liderazgo de una Administración que tiene las condiciones para poner a Colombia a tono con estos tiempos. Es cierto que al presidente se le quiere hacer depositario de odios ajenos y que en su cabeza quieren cobrarse cuentas políticas que se tienen con otros líderes, y que su propio partido a veces rema para otro lado. Caricaturizarlo ha sido una herramienta permanente de sus opositores, aunque por fortuna el presidente no ha entrado en riñas menores que, esas sí, le restarían autoridad.

En política exterior, también se ha encontrado con unas posturas de desconcertante miopía, que cuestionan sus viajes, como si esa no fuera una de las herramientas más provechosas de las que todavía puede echar mano un Jefe de Estado. Ha mostrado valor al retirar a Colombia de la patética Unasur, brazo de regímenes corruptos tan dañinos a los intereses de Colombia.

Y, por supuesto, carga con la indeseable herencia de una política exterior que, por décadas, ha estado condicionada por el narcotráfico. Quien se suponía era el mayor aliado le atiza con descalificaciones y exigencias unilaterales, sin mención alguna a la gran responsabilidad propia por el consumo y por la impunidad de sus propios narcos.

No ha sido menor tampoco el reto de presentarse ante una comunidad internacional donde su imagen se ha vendido como hostil a los acuerdos de paz. Duro ha sido convencer a gobernantes extranjeros de que había ajustes imprescindibles e inaplazables, que no significaban deshacer lo ya convenido.

Como duro ha sido gestionar, en soledad y con poca atención internacional, la más grande avalancha migratoria de la que se tenga registro en décadas en Latinoamérica, expulsada por una dictadura que ampara a criminales -narcos y guerrilleros- que encontraron allí santuario para sus planes contra el país.

https://www.elcolombiano.com, Bogotá, 06 de agosto de 2019.

 

{cmp_end}{idkey=3768b1[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13572-en-busca-de-la-gobernabilidad-de-duque][title=EN+BUSCA+DE+LA+GOBERNABILIDAD+DE+DUQUE.][desc=]}

Visto: 118

LA ETICA DEL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LOS ANDES.

{idkey=5892b0[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13539-la-etica-del-rector-de-la-universidad-de-los-andes][title=LA+ETICA+DEL+RECTOR+DE+LA+UNIVERSIDAD+DE+LOS+ANDES.][desc=]}{cmp_start idkey=6366[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13539-la-etica-del-rector-de-la-universidad-de-los-andes][title=LA+ETICA+DEL+RECTOR+DE+LA+UNIVERSIDAD+DE+LOS+ANDES.][desc=]}

Álvaro Jiménez Guzmán

Dice el exministro de salud del gobierno de Juan Manuel Santos, Alejandro Gaviria, hoy rector de la Universidad de los Andes, con postura de intelectual -en su ARCADIA de Comfama, de enero de 2019-, que “vivimos en una época inquietante y contradictoria”. Con desafíos como la desigualdad, el crecimiento del populismo autoritario, el despertar del nacionalismo, la pérdida de confianza en las instituciones democráticas, entre otros. No menciona, en su lenguaje almibarado, el narcotráfico como el gran negocio mundial que corrompe instituciones, desestabiliza y se adueña de gobiernos y genera guerras.       

Y sugiere, como “antídoto”, la lectura de seis autores “que, en conjunto, dan luces sobre los desafíos de la actualidad”. Ellos son: George Orwell y la corrupción del lenguaje; Milán Kundera y el fin de la tragedia; Joseph Brodsky y los libros; Wislawa Szymborska y la compasión, y Mario Vargas Llosa y la civilización del espectáculo.   

Entre estos autores me llama la atención lo que destaca de George Orwell: “la manipulación de lenguaje por quienes detentan el poder”. Que “la crisis política del mundo actual, con su falsificación de la realidad, multiplicación de la mentira y polarización oportunista, podría caracterizarse como orwelliana” porque Orwell “puso el dedo en una llaga que parece no sanar nunca”. Finalmente, “la vaguedad del lenguaje favorece la corrupción, tranquiliza las conciencias y confunde a la gente”.

Veamos su incoherencia. El 4 de septiembre del 2016 dijo, como ministro de Salud y Protección Social, en reacción a la propuesta del Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, de reiniciar fumigaciones, en un país inundado de coca: “Todas las razones para la prohibición de las aspersiones aéreas con glifosato se mantienen vigentes” (Boletín de Prensa N° 182 de 2016). Y fueron suspendidas en octubre del 2015 haciendo eco al informe de uno de los cuatro organismos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer-IARC-, clasificando al glifosato como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Los otros tres órganos regulatorios afirman que el glifosato no es cancerígeno. Pero “probable” no implica un “riesgo”. Dice María Isabel, con toda razón, que, desde el punto de vista técnico, el riesgo implica un peligro. En cambio, la probabilidad no implica un riesgo porque se refiere a algo que no se ha probado.

Pero para calibrar la incoherencia del flamante exministro, junto con la irresponsable Corte Constitucional, miremos los serios estudios científicos que demuestran que el glifosato tiene efecto mínimo en el ambiente, porque se adhiere fuertemente al suelo y luego es rápidamente biodegradado. Es útil como erradicador de malezas, reduce la erosión, conserva la humedad del suelo. Alberto Schlesinger, decano de Economía de la Universidad Sergio Arboleda, en el estudio que hicieron, centrándose en dos problemas del país -el narcotráfico y el petróleo-, fueron a la empresa dueña de la molécula, buscando organizar la información práctica y no teórica. Dice que se trata de una molécula sencilla, cuyo efecto es sobre el género vegetal y no animal. Excluye no solamente a seres humanos, sino a los animales en general. La sustancia se adhiere a la hoja, y para aspersión aérea, el mismo material emulsionante que hace que se adhiera permite evitar la deriva por aire, dentro de las condiciones de altura y velocidad. La molécula fue registrada por primera vez en 1974. O sea que estamos hablando de 45 años más o menos de uso. (María Isabel Rueda, El Tiempo, junio 24, 2019).

Y siguiendo la entrevista de María Isabel Rueda al decano de Economía de la Universidad Sergio Arboleda, se plantea que agencias internacionales de salud como EPA, PMRA, ESC y Anvisa descartan que represente riesgo de cáncer para los humanos, mientras que otras como el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, APVMA, FAO Y EFSA califican de poco probable que el glifosato represente un riesgo cancerígeno. La FAO calcula que, si no existiera el glifosato, podría caer la producción de alimentos un 40% a nivel mundial. En Colombia se utiliza el glifosato en cultivos de algodón, café, maíz, arroz, caña, banano, pasto, frutales, hortalizas, etc. Pero nunca se ha generado una discusión del uso del glifosato en torno a estos productos agrícolas. En China, India, Australia y en Vietnam se utiliza glifosato en sus principales productos agrícolas. Es decir, en ningún país del mundo está hoy prohibido el glifosato. Y lo usan los mismos productores de coca: Se calcula que en zonas como Norte de Santander y el Catatumbo, el promedio de consumo puede estar por encima de los 6.000 mil litros. Mientras el Estado suspende el uso por las autoridades, los delincuentes lo usan ampliamente. En el fondo, fue una decisión política y económica. Porque cuando se habla de narcotráfico, se está hablando del negocio más grande del universo. En últimas, el problema del glifosato hoy no es judicial sino político, presupuestal y logístico. Y suena ridículo, según María Isabel Rueda, que el país que más coca siembra en el planeta sea, a su vez, el único del mundo que se dé el lujo de rechazar la ayuda de su enemigo químico más eficaz.

Este lenguaje objetivo sobre la realidad de un tema, que no puede ser objeto de esguinces por la contundencia de los argumento y testimonios, es un lenguaje que jamás podrá ser catalogado dentro de la categoría orwelliana de “corrupción” del mismo. La “manipulación del lenguaje por quienes detentan el poder”, lo encontramos precisamente en la decisión política del exministro Alejandro Gaviria, quien ayudó a suspender la aspersión aérea del glifosato sobre bases endebles, no de estudios serios, sin evidencia empírica alguna, y menos científica.  Solo para complacer la solicitud de las Farc en la mesa de negociación de La Habana, en el gobierno espurio y corrompido de Juan Manuel Santos. Fue, esa sí, una verdadera falsificación de la realidad. Mentira que ayudó a la polarización oportunista, de un gobierno que estigmatizó a quienes votamos por el NO, contra un acuerdo espurio que el pueblo rechazó en el plebiscito de octubre de 2016, graduándonos de “amigos de la guerra” y “enemigos de la paz” porque rechazamos ese esperpento pacto.  

Bastante “inquietante” la contradicción del pretendido faro moral de la nación. No le sirve Orwell para reclamar que el “sentido democrático” ya no significa nada, porque él, como ministro de salud, justificó su desafuero y abuso de poder para contribuir con una mentira inmensa al crecimiento y fortalecimiento del narcotráfico en Colombia. El crecimiento exponencial de los sembrados de coca se corresponde con la suspensión de la fumigación. Aquí, en este ámbito, la corrupción es innegable. Y cae en el “maniqueísmo moral” que critica cuando trae a colación “el fin de la tragedia” de Milán Kundera. No tendrá fin la tragedia de la llaga del narcoterrorismo, con la multiplicación de las mentiras que, junto con Santos, propalaron para entregarles el país a las Farc. Para eso sirvió la vaguedad de su lenguaje: favorecer la corrupción, adormilar algunas conciencias y confundir a la gente.              

 
   

 

 

{cmp_end}{idkey=5892b1[url=http%3A%2F%2Fwww.diarionacional.co%2Findex.php%2Fcrear-un-articulo-nuevo%2Froot%2Fnacion%2Fverdades-confirmadas%2F13539-la-etica-del-rector-de-la-universidad-de-los-andes][title=LA+ETICA+DEL+RECTOR+DE+LA+UNIVERSIDAD+DE+LOS+ANDES.][desc=]}

Visto: 148

PÁGINAS WEB PARA USTED........
 

Agenda de partidos

Polo Democrático
IMAGE
FUNDADO en el año 2.oo2; lo integraron el POLO DEMOCRATICO INDEPENDIENTE Y ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA y tuvo sus raices en la ANAPO, LA UNIÓN...
Partido Social de Unidad
IMAGE
FUNDADO en el año 2005 por CARLOS IGNACIO CUERVO,JUAN MANUEL SANTOS Y OSCAR IVAN ZULUAGA,como neoliberal y una disidencia del partido LIBERAL....
Partido Verde
IMAGE
FUNDADO el 2 de octubre de 2.009,con el nombre de PARTIDO VERDE OPCION CENTRO,funcionando con personería  de ALIANZA DEMOCRATICA M19;y el 26 de...
Partido Cambio Radical
IMAGE
Empezó a dar sus primeros pasos en1998 como una disidencia del Partido Liberal;y en 2.002 integró la coalición que apoyó al expresidente ALVARO...
Partido Liberal
IMAGE
FUNDADO EN 1.849 por Don EZEQUIEL ROJAS ;y ha modificado en varias épocas sus princópios ideológicos. HOY DEFIENDE :una democrácia de centro...
Partido Conservador
IMAGE
EL CONSERVATISMO COLOMBIANO,ES UN PARTIDO ESTABLE,NO PERSONALISTA,CON UN PROGRAMA IDEOLOGICO Y POLITICO DE 1O PRINCIPIOS Y 8...
Centro Democrático
IMAGE
EL CENTRO DEMOCRATICO COLOMBIANO ES UN PARTIDO CON JEFE NATURAL Y SIN PROGRAMA DE PRINCIPIOS IDEOLOGICOS Y POLITICOS,FIJOS Y EXPLICITOS. FUNDADO el...

Usuarios En línea

Hay 5029 invitados y un miembro en línea

Indicadores económicos

De impacto

IMAGE
Miércoles, 31 Julio 2019
IMAGE
Miércoles, 31 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
Todos los derechos reservados Diario Naciona

Login or Register

LOG IN