Viernes 23 de Agosto de 2019
Notibreves

aviso
A+ A A-

LOS IMPOSTORES CONTRA DARÌO ACEVEDO

 

Eduardo Mackenzie    

El 26 de febrero pasado, el profesor Darío Acevedo Carmona, nuevo director del Centro Nacional de Memoria Histórica, recibió una virulenta carta anónima escrita sobre dos hojas de la papelería oficial del Departamento de Historia de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.

No me extraña que un puñado de izquierdistas, por razones ideológicas, quiera decir que están “preocupados” por el nombramiento del profesor Darío Acevedo. Están en su derecho de hacerlo. Lo que me parece inadmisible es el tono y el método empleado para formular tal reclamación.

Esa carta es una infamia. Es como las boletas de chantaje que la subversión utiliza para sembrar el miedo en los campos: contiene amenazas, carece de firmas o tiene firmas hechizas. La carta en cuestión no la firma nadie, y la frase que sirve de firma es totalmente inusual y soez. Pues la firma una entidad misteriosa que nadie conoce. Esa entidad se oculta detrás de esta ridícula denominación: “Unanimidad de los Profesores y Profesoras, Departamento de Historia, Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá”.

Esa carta, que dice ser el resultado de una “reunión en claustro”,  muestra una cierta postración moral de los redactores. El panorama que dibuja es inquietante. Primera posibilidad: todos los profesores de esa facultad comparten los argumentos cuestionables de la carta. Todos serían unos redomados activistas, tan intolerantes como marrulleros, que toman como un ataque personal el hecho de que el CNMH pueda ser dirigido por un historiador irreprochable, quien es, a su vez, una autoridad académica de la misma Universidad Nacional, cuyo único defecto es no comulgar con las ideas de los autores de ese texto. La carta revela, pues, que esa facultad está bajo el férreo control ideológico de una secta. Esta habría logrado uniformizar los espíritus de quienes imparten un importante saber en la principal universidad de Colombia. Por lo tanto, los alumnos de ese departamento de Historia no tendrían la menor posibilidad de escapar a los postulados cuestionables y cuestionados de la Historia vista por los marxistas.

La otra posibilidad es que esa unanimidad aberrante no exista y que un grupo de individuos haya usurpado el nombre de sus colegas para darle mayor impacto al intento de desestabilizar al profesor Acevedo.  Admito que es difícil creer que todos los profesores de esa facultad comparten, como robots, los escandalosos criterios de esa carta.

La carta en cuestión es una declaración de guerra. El tono que emplea es enfático, altanero. Es una colección de órdenes que le dan al nuevo director del CNMH. Si éste no se convierte rápidamente a la religión de los que creen que en Colombia hubo un “conflicto armado interno” –la tesis inventada por los teóricos del PCC y de las Farc para travestir su accionar criminal en acto de emancipación--, los  tales “historiadores” tomarán represalias. Anuncian que obrarán para que un sector de las víctimas del “conflicto”, léase más bien de la agresión narco-terrorista, “retiren los testimonios” que habían confiado al CNMH.  ¿Ese chantaje es digno de alguien que la Universidad Nacional de Colombia acoge como profesor de Historia?

Los tales “profesores” tienen, además, una noción bárbara de la historia: creen que como el CNMH tiene unos “marcos legales” en tanto que institución, esos marcos deben ser aplicados también a la actividad del historiador, de los investigadores.  Creen que la Historia puede ser fijada, constreñida  por una norma legal (la ley 1448 de 2011). Pretenden que el trabajo intelectual de “búsqueda de la verdad” puede ser el esclavo de una norma jurídica, de un corsé leguleyo. Si ese era el método utilizado en las universidades soviéticas, donde la historia no podía escapar al dogma marxista-leninista, ese no puede ser el destino del CNMH. Si ese fue el estilo desde 2011 eso no puede continuar. Regresar a lo anterior es lo que pretende la carta de los “unánimes”. Ninguna universidad del mundo ve la Historia de esa manera, como un objeto pueril modelable por una ley o por un dogma económico-filosófico.

El hilo conductor de la carta es que la historia debe ser explotada como un instrumento de combate político, de manipulación de los espíritus,  en lugar de ser tratada con respeto, como lo exige una verdadera facultad de Historia: como una actividad intelectual libre y abierta a todas las escuelas de pensamiento y a los más diversos métodos de trabajo. Pues la Historia es investigación permanente, reescritura, interpretación libre, derrumbe de dogmas y  corrección de errores, según los hallazgos y los recursos documentales nuevos o no explotados. No hay una historia fija, escrita sobre mármol.  “La historia es una biblioteca, con sus buenos y con sus malos libros; ella es también un arsenal, es un tesoro de experiencias, ella jamás es un oráculo”, decía Paul Valéry.

Los “unánimes” dicen lo contrario: que el CNMH está hecho para validar una hipótesis única, un diagnóstico inmutable, un modelo de pensamiento, pues el CNMH deberá trabajar, según ellos, “con una clara responsabilidad de probar rigurosamente nuestras tesis”.  ¿Nuestras tesis? ¿La de que la violencia comunista, y las violencias derivadas de ella, deben ser presentadas como un “conflicto armado interno” en el que dos grandes y nobles bloques sociales (la burguesía y el proletariado) se enfrentaron con igual legitimidad para impedir o para sacar adelante la “liberación nacional”? 

Ese es el dogma que los pretendidos historiadores quieren imponerle a Colombia. Han comenzado, con éxito, por las facultades de Historia. Estiman que CNMH debe ser puesto a marchar bajo su disciplina. Por eso el tono angustioso de la carta a Darío Acevedo. Pero ya es muy tarde para tales peripecias.  La crisis de la filosofía de la historia y sobre todo, del materialismo histórico es muy grande.  Un viento de libertad entró definitivamente en el campo del conocimiento. ¿Quién podría sacarlo de allí?

 

 

 

 

Visto: 261

LOS POPULISTAS DE IZQUIERDA

Saúl Hernández Bolívar

En Colombia aún no se ha impuesto un populista de izquierda, pero la labor de zapa está bien adelantada.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, les ha pedido a los militares de su país que recapaciten y se pongan del «lado correcto de la Historia», un llamado que podría ser válido también para toda Latinoamérica y muy especialmente para Colombia.

Sobre Venezuela es necesario recalcar, una y otra vez, que la situación calamitosa en que se encuentra no se debe a la torpeza e ignorancia de Nicolás Maduro. El problema tiene su origen en el sistema «socialista» que implantó Hugo Chávez hace 20 años. Las expropiaciones, el cierre de empresas, la emisión de moneda sin respaldo, la injerencia del Estado en todas las áreas de la economía, y otros factores, llevaron a la hermana república al colapso.

Mención aparte merece la desbocada corrupción, porque ese que fuera el país más rico de la región, y la mayor reserva petrolera del mundo, ha sido saqueado inmisericordemente por una pandilla de izquierdistas que, como siempre, han puesto al pueblo a aguantar hambre mientras ellos llenan sus alforjas con millones.

Y todo esto es fruto de esa ideología enfermiza que es el comunismo. Esas falsas ansias de igualdad que para erradicar supuestas injusticias condenan a todos a la miseria; a todos, con excepción de la clase gobernante.

Otros países, en Latinoamérica, han sucumbido a los cantos de sirena, nombrando presidentes de esa corriente, pero han logrado salir de la trampa a tiempo, probablemente porque la izquierda aún no ha horadado suficientemente sus bases como para que la intentona dé sus frutos. Lamentablemente, el caso de Colombia parece ser a la inversa: aún no se ha impuesto un populista de izquierda, pero la labor de zapa está bien adelantada.

En el sector de la justicia, en el sector educativo, en los medios de comunicación, en la Iglesia católica y hasta en las Fuerzas Armadas (¡quién lo creyera!), la izquierda ha dado grandes pasos para imponer su doctrina, sus avances los palpamos a diario.

Mientras parece ya inevitable que veamos el triste espectáculo de la extradición a Colombia del exministro Andrés Felipe Arias atado con cadenas y grilletes, buena parte del Estado se ha movilizado para evitar a toda costa la extradición del narcoterrorista Jesús Santrich. Ya no es solo ese tribunal profariano y corrupto de la Justicia Especial para la Paz el que trata de impedir por todos los medios que se enviado a EEUU; también el Consejo de Estado acaba de emitir a su favor un concepto aberrante: que «Santrich no pierde su curul en el Senado porque no se posesionó por razones de fuerza mayor ajenas a su voluntad». ¡Señores magistrados, no ha faltado por enfermedad, está preso por narcotráfico!

A situaciones como esta se suman casos como el matoneo ramplón al que se viene sometiendo al profesor Darío Acevedo Carmona, el nuevo director del Centro Nacional de Memoria Histórica, dado que la izquierda ha pretendido que todas las instituciones que tengan algo que ver con el mal llamado «conflicto» estén bajo su dominio, olvidando incluso que el actual presidente es de centro derecha y que cada quien gobierna con sus amigos.

No hay mejor director para esa entidad que este doctor en Historia que en su juventud militó en la izquierda, de la que se desligó hace mucho tiempo. Un profesional íntegro que sabe muy bien lo que la izquierda pretende allí: usufructuar cargos y presupuestos, y reescribir la Historia de Colombia como lo hemos venido viendo en estos últimos años, con las Farc convertidas en víctimas y la responsabilidad de su barbarie repartida entre todos los colombianos.

No se puede seguir aceptando que, si el nombrado en un cargo es de izquierda, haya que aplaudir como focas amaestradas, espoleados por las mentes biempensantes, pero si es de derecha sea necesario doblegarse en silencio. No señores, hay que ponerse del lado correcto de la Historia y eso incluye impedir que la reescriban y les cuenten a los jóvenes otra cosa, como hacen los maestros sindicalizados que adoctrinan a nuestros menores echando mano de esa otra aberración que llaman libertad de cátedra.

EN EL TINTERO: Se equivoca el fiscal general Martínez al tipificar como delito la entrega de la ejecución de Hidroituango a las Empresas Públicas de Medellín. Esa fue una decisión patriótica, o ¿quería que las ganancias se las llevaran los chinos o los coreanos?

 

Visto: 240

LA CRUZ ROJA,CON HOZ Y MARTILLO

Francisco Saldarriaga

Desde hace unos 7 años hemos estado observando el giro ideológico de lo que por principios nunca debería ser influenciado por ideologías de ningún tipo, y es que lo que se conocía como Cruz Roja colombiana, (esa ONG que todos admirábamos por sus labor humanitaria, su desinterés partidista, su neutralidad y su tradición limpia). Se alineó con el Espurio para facilitar en todo momento los movimientos de los narcoterroristas y a su vez consolidar el engaño de una paz que nunca fue el fin de las conversaciones de La Habana.

Desde siempre el pueblo colombiano ha sabido que allí se gestó la jubilación de unos dirigentes del narcoterrorismo que estaban agobiados y extenuados por la vida en el monte y buscando escondidijos a peso.

Esa ONG facilitó todo lo necesario y empezó su declive en el prestigio que mantuvo durante muchísimos años. Ahora con la ayuda humanitaria para nuestros vecinos terminó de confirmar su sesgo al no participar en la entrega de la misma, aduciendo que dichas ayudas no cumplían con el protocolo para considerarse humanitarias, parodiando lo que desde Venezuela dice a gritos el dictador atornillado en el poder y sostenido por algunos países que comulgan con esas ideas socialistas del siglo XXI.

El hecho es que dentro del pueblo colombiano está haciendo carrera que esa ONG, se torció hacia un extremo intolerable y es probable que empiece a declinar el apoyo acostumbrado para sus solicitudes. Al paso que va ya ni sangre le donarán.

 Cuando se está ante un hecho incontrovertible de una situación aberrante en cuanto a la violación de los derechos humanos y el estado de hambre en un pueblo, no puede haber ninguna consideración política que impida la participación de este tipo de organismos en la atenuación de esas condiciones. Lo que se conoce como CRUZ ROJA desechó su participación y muy seguramente es porque desde el principio no la tuvieron en cuenta debido a sus inclinaciones ideológicas ya comprobadas.

Algo parecido ha ocurrido con las delegaciones de la ONU en Colombia, que supuestamente recibieron todo el armamento que tenía el narcoterrorismo y certificaron que ese grupo estaba desarmado, con unas cuantas caletas que supuestamente estaban localizadas y cuantificadas. Otros que se juntaron para la tramoya del mentiroso proceso de paz. Que concluyó con un premio comprado por el entonces primer mandatario, que llegó allí por medio del fraude en las elecciones del 2014 y en su primera vez con la imagen de un prohombre combatiente del terrorismo que se forjó con engaños a sus mentores.

Extraña coincidencia en el tiempo para esta zona del mundo con organismos internacionales con el sesgo izquierdoso, como los mencionados antes, y gobiernos con esa inclinación que apoyan al narcoterrorismo y hacen parte de nuestro cercano vecindario.

También puede ser coincidencia en el tiempo la presencia de miembros del cartel de las comunicaciones en los grandes medios, que han servido como campanas de resonancia y divulgación engañosa de las bondades de una paz inexistente. Claro que con sus endebles principios cualquier cosa puede esperarse en este tipo de individuos y de contera de los medios que los contratan y los tienen en su nómina. Todos bailan al son de la coima y del dinero a borbotones que les entregó ese malhadado primer mandatario hasta el 7 de agosto de 2018. Ese tinglado estuvo montado hasta que en junio se ganaron las elecciones y empezó la debacle de ese castillo de naipes.

Ahora todos los implicados en el montaje andan enloquecidos buscando mecanismos para mantener la caña, y se están inventando una papeleta para introducirla como adición en las elecciones regionales que pretende defender la paz, y muy seguramente la pregunta tendrá todos los artilugios habidos y por haber para defender una paz que no se ha conseguido. La paz es una aspiración universal pero no es esa que pretende dar impunidad a criminales de lesa humanidad que ahora están en el congreso. Esa paz nunca podrá ser paz real.

Postre: “La hoz y el martillo (☭) es un símbolo que representa la unión de los trabajadores, generalmente es usado para representar al comunismo, así como a sus partidos. Está compuesto por un martillo superpuesto a una hoz. Estas dos herramientas son un símbolo del proletariado industrial y del campesinado, respectivamente; el hecho de que estén una sobre la otra simboliza la unidad entre todos los trabajadores”. (WilkipediA)}

 

 

}

Visto: 258

LOS SOCIALISTAS TRAICIONARON AL PUEBLO VENEZOLANO

Eduardo Mackenzie    

La traición de los socialistas al pueblo venezolano opera en dos fases. Primero hacen un diagnóstico más o menos correcto de lo que ocurre en Venezuela. Conversan cerca de los crímenes sin nombre de Maduro y de la voluntad de la mayoría del pueblo venezolano de derribar a ese bárbaro. Enseguida, cuando llega el momento de evocar los medios para abatir esa dictadura, los socialistas muestran el cobre. Proponen diálogos, reuniones, mediaciones. Su solución es pedirle al dictador que se vaya. El dictamen va por un lado y la solución va por otro. Estiman que un cáncer se debe tratar con aspirinas. Ese divorcio entre el diagnóstico y el remedio exhibe al socialista, aunque éste se oculte bajo otros ropajes.

Así es como los socialistas ocultan su complicidad con el narco-socialismo. Si se los presiona un poco son capaces de imprecar contra el dictador pero enseguida devienen intransigentes ante toda política que pueda acabar con ese régimen. La obsesión de ellos es estabilizar la dictadura, no derrumbarla, pues ellos sacan ventajas, dinero, contratos, privilegios, de ese régimen calamitoso. Eso ocurre con los socialistas “moderados” y con los más fanáticos. 

Veamos un ejemplo. Oigamos lo que dice un jefe del socialismo moderado europeo. En una entrevista del 4 de febrero de 2019, antes de la acción de ayuda humanitaria del 23 de febrero, Felipe González analizaba así la situación: “Nicolás Maduro ha conseguido, sin guerra de por medio y en un plazo de tiempo increíble, convertir Venezuela en un estado fallido. Un estado fallido donde las instituciones no representan nada, donde la tiranía es arbitraria y hace lo que le da la gana con la propia Constitución venezolana. Ha destruido la economía y el aparato productivo, ha provocado un éxodo bíblico y ha sumido al 90% de la población en la pobreza y al 67% en la pobreza extrema. Cada día que sobreviva Maduro en esa situación habrá miles de venezolanos huyendo de él.”

Diagnóstico acertado. Sin embargo, vean lo que dice cuando llega el momento de definir la línea para derrocar a Maduro: “No hace falta ni siquiera un golpe de estado en Venezuela, solo con que le retiren las bayonetas que es sobre lo que se sujeta Maduro para que no siga castigando a su pueblo. Con eso se va, no hace falta más: ¡si es que no tiene a nadie más! Por eso lo de la intervención y estas cosas tan burdas de la injerencia. Ellos la proclaman y los rusos la aprovechan.” (1).

¿Oyeron la música? Basta decirle que se vaya. Nadie entiende eso de las bayonetas. Los militares retiran las bayonetas que sostienen a Maduro sin un golpe de Estado. Felipe González parece tener la frase mágica para producir ese prodigio.

Veamos ahora lo que dice otro gurú socialista, extremista, bastante peor que el anterior, pues es de los que militó en una banda terrorista: Gustavo Petro. El 25 de febrero, dos días después de la matanza ordenada por Maduro para frenar la entrada de la ayuda humanitaria por Colombia y Brasil, el sulfuroso senador colombiano decía que es el momento de “constituir un grupo de personas de alta credibilidad en América Latina que pueda mediar la crisis hacia una solución digna para todas las partes y que garantice la paz de la región”.

“Mediar la crisis” es una frase rara. ¿Utilizó la palabra “mediar” para no decir “manipular”? Creo que ese es el sentido de su frase. Mediar la crisis es engañar a todos los actores que intervienen, sobre todo a las víctimas de Maduro. “Solución digna” es atornillar a Maduro en el palacio de Miraflores.

Sobre la posibilidad de una intervención militar internacional con participación de Estados Unidos para terminar con la hambruna y la represión, y restablecer el orden y la paz en Venezuela, los socialistas son histéricamente contra. Son los mismos que no dijeron nada contra las invasiones y matanzas que hacían las tropas del Pacto de Varsovia contra los pueblos de Europa del Este y contra lo que hizo la soldadesca cubana en África y en América latina mediante sus peones guerrilleros.

Cuando le preguntaron sobre la política de Donald Trump sobre Venezuela, Felipe González no se contuvo. Explotó, insultó al presidente norteamericano y remató con esta frase: “nadie aceptará una intervención militar de EEUU en Venezuela”. ¿Nadie? ¿No la están pidiendo los mismos venezolanos? Y agregó: “Con Obama no estaríamos tan preocupados porque tendría respeto institucional”. Felipe González pide “respeto institucional” para la dictadura de Maduro. Para el jefe socialista español Maduro es intocable. Por la boca muere el pez.

Gustavo Petro también está contra una intervención de Washington. Teme que Donald Trump tenga éxito y eso ayude no solo al pueblo venezolano y a Colombia sino a la reelección del presidente americano. Petro sigue la línea de Felipe González, quien no es menos cerrado al respecto. Petro no olvida que la historia puede repetirse y que el presidente George H. W. Bush acabó, en un mes y medio, el violento narco-gobierno de Manuel Noriega en Panamá que le había declarado la guerra a Estados Unidos en diciembre de 1989.

La exaltación de Petro ante la crisis de su admirado Maduro llega a extremos tales que el hombre no vacila en colocarse en el bando de la dictadura para desde allí acusar a Colombia y a Estados Unidos de “apostarle al esfuerzo desestabilizador violento”. ¿No es Maduro el desestabilizador violento? ¿No es Maduro, siguiendo la línea de Chávez, quien asesina a su pueblo?

Es más: Petro insinúa que Iván Duque y Donald Trump lanzarán contra Maduro “las bandas del narcotráfico en la frontera” disfrazadas de “ayuda humanitaria” y las dotarán de “armamento pesado”, siguiendo “la estrategia preferida de Elliot Abrams”. Como el delirio anti-Colombia da para todo, Petro vocifera que el presidente Duque ha “agredido” a Venezuela al dirigir la operación humanitaria del 23 de febrero. Según el agitador “progresista” esa “agresión” convierte a Colombia “en un protectorado de los EEUU” que debería ser atacado por Rusia y China pues esas dos potencias, según Petro, han convertido a Venezuela en protectorado de ellas.

Las gesticulaciones de Petro y de Felipe González prueban que ellos están con el dictador Maduro, a pesar de su demagogia sobre la necesidad de negociar su salida. Los comunistas también quieren salvar a Maduro. El PC francés pide “preparar bajo los auspicios de las Naciones Unidas el escenario para un diálogo nacional y un retorno a la paz” en Venezuela. En su reciente declaración no pronuncian siquiera el nombre de Maduro. Dicen que reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado es “irresponsable”. Gritan que “el apoyo de Emmanuel Macron a este intento de golpe de Estado es indignante”.

Los socialistas y las sectas comunistas saben que la tragedia descomunal de Venezuela es causada por el socialismo pero no quieren verla. Se niegan a ayudar a restaurar la democracia y el capitalismo y a superar la crisis humanitaria. Están dispuestos a movilizarse contra una intervención internacional que ponga fin al bastión narco-marxista. Su furor irracional contra Estados Unidos (y no solo contra Donald Trump) los transforma en energúmenos. El odio de ellos es absoluto. Es lo único que les queda como ideología. Están dispuestos a apoyar la peor dictadura con tal de que ésta no sea derrumbada por la fuerza moral, diplomática, económica y militar de los Estados Unidos y de sus aliados. Si los socialistas de hoy hubieran vivido en los años 1940 se habrían opuesto a la política de Winston Churchill respecto del Tercer Reich. Habrían denunciado el desembarco en Normandía, pues lo que era conducente, según ellos, era dialogar con Hitler. Lo que hacen hoy sobre Venezuela es de ese alcance.

 

Visto: 300

AHÌ VA DUQUE,SONGO SORONGO

garcia juan jose

Rafael Nieto Loaiza 

Se han dicho muchas cosas a propósito de la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) y las objeciones presidenciales:

Visto: 334

PÁGINAS WEB PARA USTED........
 

Agenda de partidos

Polo Democrático
IMAGE
FUNDADO en el año 2.oo2; lo integraron el POLO DEMOCRATICO INDEPENDIENTE Y ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA y tuvo sus raices en la ANAPO, LA UNIÓN...
Partido Social de Unidad
IMAGE
FUNDADO en el año 2005 por CARLOS IGNACIO CUERVO,JUAN MANUEL SANTOS Y OSCAR IVAN ZULUAGA,como neoliberal y una disidencia del partido LIBERAL....
Partido Verde
IMAGE
FUNDADO el 2 de octubre de 2.009,con el nombre de PARTIDO VERDE OPCION CENTRO,funcionando con personería  de ALIANZA DEMOCRATICA M19;y el 26 de...
Partido Cambio Radical
IMAGE
Empezó a dar sus primeros pasos en1998 como una disidencia del Partido Liberal;y en 2.002 integró la coalición que apoyó al expresidente ALVARO...
Partido Liberal
IMAGE
FUNDADO EN 1.849 por Don EZEQUIEL ROJAS ;y ha modificado en varias épocas sus princópios ideológicos. HOY DEFIENDE :una democrácia de centro...
Partido Conservador
IMAGE
EL CONSERVATISMO COLOMBIANO,ES UN PARTIDO ESTABLE,NO PERSONALISTA,CON UN PROGRAMA IDEOLOGICO Y POLITICO DE 1O PRINCIPIOS Y 8...
Centro Democrático
IMAGE
EL CENTRO DEMOCRATICO COLOMBIANO ES UN PARTIDO CON JEFE NATURAL Y SIN PROGRAMA DE PRINCIPIOS IDEOLOGICOS Y POLITICOS,FIJOS Y EXPLICITOS. FUNDADO el...

Usuarios En línea

Hay 5460 invitados y ningún miembro en línea

Indicadores económicos

De impacto

IMAGE
Miércoles, 31 Julio 2019
IMAGE
Miércoles, 31 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
IMAGE
Jueves, 18 Julio 2019
Todos los derechos reservados Diario Naciona

Login or Register

LOG IN